Archive for the ‘Referencias’ Category

Padre nuestro

Miércoles, Abril 16th, 2008

“¡Oh Padre nuestro!, que estás en los cielos, aunque no circunscrito a ellos, sino por el mayor amor que arriba sientes hacia los primeros efectos; alabados sean tu nombre y tu poder por todas las criaturas, así como se deben dar gracias a las dulces emanaciones de tu bondad. Venga a nos la paz de tu reino, a la que no podemos llegar por nosotros mismos, a pesar de toda nuestra inteligencia, si ella no se dirige hacia nosotros. Así como los ángeles te sacrifican su voluntad entonando Hosanna, debe sacrificarte la suya los hombres. Danos hoy el pan cotidiano, sin el cual retrocede por este áspero desierto aquel que más se afana por avanzar. Y así como nosotros perdonamos a cada cual el mal que nos ha hecho padecer, perdónanos tú benigno, sin mirar a nuestros méritos. No pongas a prueba nuestra virtud, que tan fácilmente se abate, contra el antiguo adversario, sino líbranos de él, que la instiga de tantos modos. No hacemos ¡oh Señor amado! esta última súplica por nosotros, pues ya no tenemos necesidad de ella, sino por los que tras nosotros quedan.”

“La Divina Comedia” (El purgatorio canto XI)

El genio del poeta

Miércoles, Abril 16th, 2008

El dueño de un pequeño negocio, amigo del gran poeta Olavo Bilac,cierto día lo encontró en la calle y le dijo:
Sr. Bilac, estoy necesitando vender mi casa, que usted tan bien conoce. ¿Me podría redactar el aviso para el diario?
Olavo Bilac tomó lápiz y papel, y escribió:
“Se vende encantadora propiedad, donde cantan los pájaros al amanecer en las extensas arboledas. Rodeado por las cristalinas aguas de un lindo riachuelo. La casa, bañada por el sol naciente, ofrece la sombra tranquila de las tardes en la baranda. ”
Algunos meses después, el poeta se encontró con el comerciante, y le preguntó si ya había vendido la casa.
No pensé más en eso, dijo el hombre. Después que leí el aviso, me di cuenta de la maravilla que tenía!
A veces, no nos damos cuenta de las cosas buenas que tenemos, y vamos tras falsos tesoros. Debemos valorizar lo que tenemos y que nos fue dado
gratuitamente por la vida. Los amigos, la familia, la sonrisa de los hijos, el conocimiento que adquirimos, la salud y la madre naturaleza.

Tormentas

Miércoles, Abril 16th, 2008

Cuentan que un día un campesino le pidió a Dios le permitiera mandar sobre la Naturaleza para que –según él – le rindieran mejor sus cosechas.
¡Y Dios se lo concedió!

Entonces cuando el campesino quería lluvia ligera, así sucedía; cuando pedía sol, éste brillaba en su esplendor; si necesitaba más agua, llovía más regularmente; etc.

Pero cuando llegó el tiempo de la cosecha, su sorpresa y estupor fueron grandes porque resultó un total fracaso. Desconcertado y medio molesto le preguntó a Dios por qué salió así la cosa, si él había puesto los climas que creyó convenientes.

Pero Dios le contestó: “tú pediste lo que quisiste, más no lo que de verdad convenía. Nunca pediste tormentas, y éstas son muy necesarias para limpiar la siembra, ahuyentar aves y animales que la consumen y purificarla de plagas que la destruyen”.

Así nos pasa. Queremos que nuestra vida sea puro amor y dulzura, nada de problemas.

El optimista no es aquel que no ve las dificultades, sino aquel que no se asusta ante ellas y no se echa para atrás. Por eso podemos afirmar que las dificultades son ventajas, las dificultades maduran a las personas, las hacen crecer.

Por eso hace falta una verdadera tormenta en la vida de una persona, para hacerla comprender cuánto se ha preocupado por tonterías, que son chubascos pasajeros.

Lo importante no es huir de las tormentas, sino tener confianza en que pronto pasarán… y dejaràn algo bueno en nuestras vidas.

Un hombre se quejaba

Miércoles, Abril 16th, 2008

- “Dios mío, ten compasión de mi. Mira como trabajo y mi mujer tan tranquila en la casa. Yo daría cualquier cosa para que hicieras un milagro y convirtieras a mi mujer en mí, para que la muy floja aprenda lo que es la vida de un hombre”.

Dios, en su infinita misericordia,(ZAZ), le concede el milagro.

El primer día en la mañana, el milagro andante corre a levantar a los muchachos para que se alisten, prepara los desayunos, pone la lavadora, saca la carne del congelador para el medio día y sale disparado a la escuela con los hijos. De vuelta para la gasolineria, cambia un cheque, paga el teléfono, la luz, recoge los trajes de la tintorería, ¡y ya estaba al filo de la tarde!

Medio tendió camas, saco la ropa húmeda y puso otra tanda; aspiró por donde siempre anda mirando la suegra, preparo una comida ligera pero sustanciosa, salio disparado a la escuela, se peleó con los chicos, les dio de comer, lavo los platos, tendió la ropa húmeda en sillas porque estaba lloviendo a cántaros.

Miró que los niños comenzaran a hacer la tarea, planchó una ropita pendiente mientras veía algo de tele … salió disparado a la cocina para preparar la cena mientras volvía a pelear con los chicos para que se bañaran a tiempo.

A las 9 de la noche ya estaba agotado y deseaba dormir a pierna suelta, pero en la cama le esperaban mas deberes, ¡ EL DEBER DE ESPOSA! Los cumplió como pudo.

Al día siguiente volvió a clamar a Dios:

- “¡Señor! ¡En que estaba pensando cuanto tanto te supliqué que me cambiaras el rol! Te ruego me devuelvas a mi condición normal, ¡Por Favoooooooor!.”

Entonces oyó la amorosa respuesta de Dios:

- “Claro que si, hijo mío, solo que deberás esperar 9 meses porque anoche quedaste embarazado.”

Las cuatro estaciones

Martes, Abril 15th, 2008

Había un hombre que tenía cuatro hijos. Él buscaba que ellos aprendieran a no juzgar las cosas tan rápidamente; entonces los envió a cada uno por turnos a ver un árbol de peras que estaba a una gran distancia.
El primer hijo fue en el Invierno, el segundo en Primavera, el tercero en Verano y el hijo más joven en el Otoño. Cuando todos ellos habían ido y regresado; él los llamó y juntos les pidió que describieran lo que habían visto.
(Invierno) El primer hijo, mencionó que el árbol era horrible, doblado y retorcido.
(Primavera) El segundo dijo que no era cierto, que estaba cubierto con brotes verdes y lleno de promesas.
(Verano) El tercer hijo tampoco estuvo de acuerdo, él dijo que estaba cargado de flores, que tenía aroma muy dulce y se veía muy hermoso, era la cosa más
llena de gracia que jamás había visto.
(Otoño) El último de los hijos excalmó que estaba maduro, desbordado en fruto, lleno de vida y satisfacción.
Entonces…cuando el hombre comenzaba a ver que entre ellos iniciaba una discusión, explicó a sus hijos que todos tenían la razón…porque ellos habían visto solo una de las estaciones de la vida del árbol.
El les dijo a todos que no deben de juzgar a un árbol, o a una persona, por sólo ver una de sus temporadas; y que la esencia de lo que son, el placer, regocijo y amor que viene con la vida puede ser sólo medida al final, cuando todas las estaciones han pasado.

Si tú te das por vencido en el invierno, habrás perdido la promesa de la primavera, la belleza del verano y la satisfacción de otoño.