Cuando esta a mi lado se que es feliz… es todo tan perfectamente hermoso… velo su sueño por las noches, cuidando que este bien arropada y se sienta segura… si la veo despertar instantaneamente me levanto y le pregunto que tiene, que le pasa, que le hara falta me pregunto.
Por las mañanas la levanto con un beso y comienzo a arreglar lo esencial que no necesite afectar su sueño, cosas en el exterior de la recamara, cosas que deseo evitar que ella hace.
A ella le encanta arreglar, le encanta reacomodar mis cosas, le pone su toque personal a todo lo que hace, no puedo evitar pensar que hace de mas, pero me encanta verla cuando hace algo, me palpita el corazon muy fuerte, como la sensacion de ver a un artista haciendo su obra maestra.
Mas tarde me acerco y le doy otro beso, diciendole “ya es tarde pequeña, vamos a desayunar”. Ella se arregla minuseosamente, cada detalle en un cierto orden, las mismas poses de toda la vida, los mismos guiños, siempre de la misma forma, siempre de reojo viendome y sonriendo, sabiendo que la observo y me encanta verla, sabiendo ese poder tan grande que tiene sobre mi.
Termina y salimos, siempre buscando, siempre pensando que podria gustarle, son pocas las opciones y mucho lo que le encanta comer, cada momento de la comida debe ser especial, debe ser agradable para ella, de eso depende su satisfaccion y mi recompensa, un beso en la mejilla, no importa lo que quiera, ni cuanto deba hacer para conseguirlo, mi recompensa es lo primordial.
Las mayorias de las veces tarda mas ella en decidir entre lo que le gusta que entre lo que le falta.
Regresamos a casa y descansamos, yo me dejo caer en la cama como recien llegado de algun partido, ella solo sabe decir “hazme ladito y me da una palmada en el trasero”, se recuesta a mi lado. Sabe que la abrazare y que la besare, pero no le importa, lo hace aproposito.
Me mira fijamente por unos pequeños instantes con esos ojos oscuros que siento que penetran en el fondo de mi corazon, me ve hasta que yo no puedo evitar sentir mariposas en mi estomago, y despues se voltea viendo hacia el televisor, como un pretexto para que deslice mi mano sobre su cadera y la abraze como si deseara cobijarla, mirando hacia un solo lugar, todo parece tan perfectamente hecho. Algunas veces me dice que la apriete, como si deseara romperla, es tan insensible un abrazo que no logramos trasmitir todo lo que en ese momento de regocijo sentimos.
“Duermete un ratito conmigo”, cerrando sus ojos me dice de espaldas, yo solo se cerrar los ojos por un momento, pero no tardo mucho en empezar a molestarla, jugar con su cabello y hacerle aire con los besos es nuestra especialidad de juego, todo con tal de no dejarla dormir, pues siento que el dia se me va si ella se duerme.
Pocas veces logra dormir, pero la mayoria sigue el juego hasta que alguien se rinde, nombrado al opuesto por su nombre completo.
Normalmente en las tardes salimos a dar la vuelta, ella empieza durmiendo pero yo termino sediendo, asi que es su mision levantarme con palmaditas, en verdad deseo levantarme y llevarla a donde ella guste, pero es divertido e incluso tierno verla levantarme, me hace sentir importante.
Despues de hacer lo que ella haya querido hacer o hayamos necesitado hacer, volvemos a la casa a ver television, y como toda una bella durmiente, se queda dormida de nuevo, y por supuesto, he de velar su sueño, otra vez, por lo menos en lo que yo tambien me quedo dormido, de tanto verla lo hermosa que se ve dormida.
Esto era un dia a su lado, de esos que considerabamos como normales, de esos de los cuales nunca me aburriria, esto es un dia a su lado cuando no hace falta el amor.