Ese despertar es tan solo un alivio a mi corazón, el comienzo de un nuevo día, el sustento de una vieja ilusión. Me ahoga el alma cada día el tener que descansar, es una agonía que no logro controlar. Enumero mis ideas una a una cada noche, intentando encontrar razón a mi soledad, enumero mi vida y mis acciones, buscando aquello que me hizo olvidar.
Pido a Dios por ello toda las noches, pido por que amo, amo por que odio, y odio por que no se me deja creer.
Cada día es igual, la vida corre sin esperar. Este camino tan nuevo para mi y tan recorrido por otros caminantes me hace sentir mas solitario, esa necesidad de querer no se va, esa necesidad de cesar mis pensamientos, de cesar lo que siento, tan inaudible pero tan incallable es mi tormento.
Solo esperando el momento de mi resurrección, me postro en un cuaderno y una ilusión.
El amarse a uno mismo es tan vacío como el desear persuadir al recuerdo.
Si no fuiste recordado has de perecer peor que aquel tirano. La vida es un mundo para los que no buscan luchar, la vida es un mundo para quien desea olvidar. Tan sutil y tan fría en su forma de valorar a la persona misma, ha de encontrar más virtud en aquel que se rejuvenece que en aquel que se mantuvo joven.
Como no fui capaz de… pero si fui capaz. No estoy muerto pero no me muevo, estoy vivo pero no me siento.
Mis sobras animan los corazones e irradian la desesperación, mis anhelos son tristes esperanzas mantenidas por una vida en base al amor.
Nunca más sacrificar un sueño, nunca más sacrificar un anhelo, no puedo evitar preocuparme por ello a la eternidad, pero he de sentir que la espero.
Yo me voy por que la luz se apago y la oscuridad domino. La vida no perdona ni al inocente, la humanidad ha de ser la menos humana en su camino de la discrepancia social. Si la vida te da todo lo que deseas teme, por que te quitará lo que nunca creíste desear. Te quitará sin pensar, pues no razona y no siente. Dará a otros lo que a ti te hubiera deseado desaparecer, evitando cualquier corromper en tu sentir.
Mi primer y último solía soñar, mi despertar y mi perecer. Me quede con ganas de darle una estrella a ello en el firmamento, que aludiera a mí pesar de no poder adorar más.
Si no existe, realmente sufres en vano. Tarde o temprano lo buscarás, lo necesitarás, y ese tiempo se tomará cuando hayas adquirido lo demás. Buscarlo antes es jugar, desecharlo es despreciar.
Es vacío, es narcisista el solo pensar en tu bienestar, no te aflijas, no es una necesidad. Anhelarlo es diferente a pecarlo.
En paz conmigo, se sincero, nunca lo dejarás de hacer.